El protocolo
de los 5 minutos
Cómo hacer que tu equipo pause bien y rinda mejor, sin que se sienta como otra actividad de bienestar forzada.
que hacen pausas activas
“Todos hemos visto al equipo de RRHH llegar con una sonrisa a poner el baile del gorila. Y todos sabemos cómo termina eso.”
No todas las pausas activas funcionan igual. Hay una diferencia enorme entre parar porque te lo pidieron y parar porque tu cerebro lo necesita de verdad.
Esta guía no es teoría. Son tres rutinas concretas, un protocolo de cuándo usarlas y un mensaje listo para que lo mandes mañana.
Tres maneras de parar bien
No son ejercicios de yoga. Son intervenciones de 5 minutos pensadas para lo que tu equipo necesita según el momento del día.
- Levántate de la silla. Sí, literalmente.
- Camina hasta el punto más lejano de tu espacio de trabajo.
- Estira brazos arriba, cuello de lado a lado, hombros hacia atrás. Tres veces.
- Vuelve. Sin el teléfono en la mano.
- Cierra el computador o aléjate de la pantalla.
- Respira: 4 tiempos adentro, sostén 4, 6 afuera. Cuatro veces.
- Anota en papel (no en el celular) una sola cosa pendiente.
- Deja el papel ahí y suelta.
- Para todo el equipo al mismo tiempo. Ese detalle importa.
- Habla de algo que no sea trabajo durante 5 minutos.
- Sin agenda. Sin que nadie tome nota. Sin objetivo.
- Cuando suene el tiempo, vuelven.
¿A qué hora funciona?
El momento importa tanto como la rutina. Tu cerebro tiene momentos de quiebre predecibles durante el día, y justo ahí es cuando hay que parar.
¿Tu equipo ya lo necesita?
Marca las que aplican. No es para alarmarte, es para que tengas información antes de que el cuerpo de tu equipo te la dé de otra manera.
- La energía del equipo cae notablemente después del almuerzo, todos los días.
- Trabajan sin parar pero sienten que no avanzan. Mucha actividad, pocos resultados.
- Hay más errores de lo normal en tareas que antes hacían sin pensar.
- Nadie se levanta de la silla hasta que termina la jornada o después.
- El humor del equipo cambia para peor los jueves y viernes.
- La gente dice que está bien, pero se nota que no está bien.
- Las reuniones se alargan porque nadie tiene energía para decidir rápido.
Si quieres que esto
funcione de verdad
Una pausa activa suelta la primera semana no mueve la aguja. Lo que sí lo hace es convertirlo en cultura. Eso es lo que construimos contigo en Katia.
Hablemos sin compromiso →Cero pitch. Solo una conversación sobre tu equipo.
