Cerca de 965 mil trabajadores colombianos están emocionalmente desconectados de su empleo. Casi un millón de personas que llegan a trabajar todos los días sin estar realmente ahí.
La OMS lo reconoció oficialmente como fenómeno ocupacional en 2019 y lo describió con tres dimensiones: un agotamiento profundo que no se quita con el fin de semana, una distancia mental creciente respecto al trabajo, y una caída en la sensación de estar haciendo algo que sirva.